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OXIGENO PARA LOS VALORES

“Las normas existen para romperse” ese una frase que algunas personas utilizan en ciertas ocasiones que, combinada con “eso no vale la pena”, “esa bobada”, va transformando acciones inaceptables en aceptables, sean o no delitos.

En el caso de los llamados “pasteles” en la academia, “esa bobada”, “todo el mundo lo hace, no afecta a nadie”, qué pensaríamos al enterarnos que nuestro médico o cirujano obtuvo el título por medio de trampas. También podemos preguntarle a un empleado de una empresa con riesgo de quiebra, qué le parecen las metodologías utilizadas por el gerente, especializado en mil y una formas de obtener un título sin estudiar y sin esfuerzo.

Igualmente, vayamos a preguntarle a un colaborador qué tan admirable le pareció el “avispamiento” de un ciudadano que robó a la empresa mercancía porque “tiene mucha plata y le roba a sus empleados”, y que el valor de lo robado se le descontó de la quincena.

Tildamos a nuestros dirigentes de corruptos pero justificamos el colarse en el sistema de transporte público, evadir impuestos, aprovecharse del “papayaso” así afecte negativamente a otro, comprar productos piratas, vender o comprar votos, cobrarle a un conciudadano por entregarle sus propias pertenencias que había perdido o pagar para evitar una sanción.

¿Qué está pasando con nuestros valores? ¿Aceptable si lo hacemos e inaceptable si lo hace otro?  Actuar bajo parámetros de valores y ética no es una opción, es una obligación que debe tatuarse en el corazón desde el hogar.  No se puede ser permisivo con los hijos porque tan solo son niños, porque tan lindo o linda, es que es tan inocente, es que no quiso que pasara lo que pasó, hay que dejarlo porque eso no tiene importancia.  ¡NO!  Debemos dejar de acomodar lo correcto según nuestros gustos, preferencias, deseos y necesidades.  Lo que está mal no dejará de serlo por las circunstancias o porque no está catalogado como delito.

Los acontecimientos recientes, tanto en hechos de fraude en colegios y universidades como comportamientos incorrectos en el mundial, deben llamarnos la atención y debe llevarnos a replantear nuestros límites de actuación con el fin de aportar a la construcción de un país justo y equitativo, se sumen otros o no a ese proyecto.